El castro de Amaya se encuentra en la localidad del mismo nombre, en el NO de la provincia de Burgos, dentro del municipio de Sotresgudo, en el extremo oeste de un espectacular sinclinal colgado, Peña Amaya. Esta ubicación, con un desnivel de casi 400 m salvados de forma abrupta, le proporcionan unas inmejorables condiciones estratégicas, valoradas desde la prehistoria, y justifican las más de 50 ha de extensión que tiene el castro, donde destaca la acrópolis del cerro del castillo.
El castro tiene los primeros indicios de ocupación en época calcolítica. La ocupación estable se produce durante el Bronce Final. Tras un lapso durante la Primera Edad del Hierro vuelven a encontrarse hallazgos de la Segunda Edad del Hierro, como un castro cántabro que pasa a órbita romana en el contexto de las Guerras Cántabras (27-17 a. C.). Inmediatamente tras la conquista acoge un destacamento de la Legio IV Macedónica. Con la marcha de esta Legio de Hispania, en el 39 d. C., el núcleo civil que convivió con el destacamento continúa a lo largo del Alto Imperio y de la etapa tardía, donde asiste a una rehabilitación que tiene continuidad hasta que en el año 574 el rey Leovigildo conquista Amaya para integrar esta región del norte en el reino visigodo.
En el siglo VI Amaya es elevada a capital de la provincia de Cantabria, una de las ocho en la que se divide Hispania en este momento, al mando de un dux y de un obispo. En el año 712 Amaya es conquistada por Tarik-ben-Ziyad, caudillo de la conquista musulmana de la península. A fines del siglo VIII e inicios del IX ya asiste a las primeras repoblaciones cristianas, que toman carta de naturaleza con la repoblación oficial del conde Rodrigo, el primero que asocia a su nombre el de Castilla, en el 860. La ocupación medieval, que reinstaura el obispado brevemente y edifica un castillo en la acrópolis, se mantiene hasta el siglo XIV.
El castro de Amaya fue excavado en 1891 por Romualdo Moro, y luego entre 2000 y 2002 por Javier Quintana, que publicó una monografía sobre el yacimiento y varios artículos científicos.